Rauchbier: Un Sabor a Fuego
Rauchbier: Bebiendo una Hoguera
Para algunos, sabe a tocino. Para otros, sabe a cenicero. Rauchbier (Cerveza de Humo) es el estilo más polarizante del mundo. Pero antes de descartarlo, debes entender su historia. Antes de la invención de los hornos de “calor indirecto” en el siglo XIX, toda la cerveza era ligeramente ahumada. La malta se secaba sobre fuegos de leña abiertos. Rauchbier no es un experimento extraño; es una cápsula del tiempo de cómo solía saber la cerveza.
1. Bamberg: La Ciudad del Humo
El hogar espiritual de la Rauchbier es Bamberg, Alemania. Aquí, dos cervecerías mantuvieron viva la llama cuando el resto del mundo cambió a malta limpia y sin humo.
- Schlenkerla: La más famosa. Su “Märzen” sabe intensamente a humo de madera de haya y jamón.
- Spezial: Un carácter de humo más suave y equilibrado.
2. La Madera Importa
Al igual que en la barbacoa, el sabor depende de la madera utilizada para secar la malta.
- Madera de Haya (Bamberg): Intenso, sabroso, similar al tocino. Usado en Lagers Alemanas.
- Roble (Grodziskie): Humo suave y limpio. Usado en Cerveza de Trigo Polaca.
- Turba (Escocia): Medicinal, terroso, yodo. Usado en Whisky Escocés. Advertencia: La malta ahumada con turba en la cerveza es increíblemente abrumadora. Úsala con extrema precaución (1-2%).
3. Elaborando con Humo
Si quieres elaborar esto:
- La Base: Usa un alto porcentaje de Malta Ahumada de Haya (Rauchmalz). Schlenkerla usa 100%, pero para un primer intento, prueba 30-50%.
- El Resto: Equilíbralo con malta Munich y lúpulos nobles limpios.
- Levadura: Usa una levadura Lager alemana limpia. El humo debe ser la estrella.
4. Maridaje de Comida
Aquí es donde brilla la Rauchbier. Es una pésima cerveza de “refresco”, pero una increíble cerveza de “cena”.
- BBQ: Costillas, pecho, cerdo desmenuzado. El humo en la cerveza coincide con el humo en la comida.
- Charcutería: Salami, jamón ahumado, Gouda añejo.
- Chili: Las notas sabrosas de tocino amplifican la riqueza de un chili de carne.
Conclusión
La Rauchbier exige una mente abierta. El primer sorbo es un shock. El segundo sorbo es intrigante. Para el tercer sorbo, podrías enamorarte del sabor del fuego.